lunes, 27 de febrero de 2012

Nº 1 Objetos

Tenemos una tendencia a la acumulación y a la ocupación del espacio. Llenamos todo de objetos, saturamos cada hueco. Vivimos rodeados de posesiones a las que tenemos cariño y que conservamos durante años. Esto no sería un problema si no fuera porque el espacio es limitado, pero los objetos siguen consumiéndose, y almacenándose en nuestras casas.
Todos somos testigos de cómo se suceden, a un ritmo acelerado, las generaciones de productos, de herramientas, aparatos. Los objetos cotidianos proliferan, las necesidades se multiplican, la producción acelera su nacimiento y su muerte, hasta nos falta vocabulario para nombrarlos.
Los objetos son elaborados, decorados, caracterizados, consumidos, poseídos y personalizados.
Los objetos pueden ser funcionales, singulares, exóticos, antiguos, barrocos, folklóricos, o igual nada de esto. Pero desde luego, los objetos forman parte de las relaciones que mantenemos con la familia, con los amigos, con el tiempo, y con nuestro entorno.

A mi me importan mis objetos. Forman parte de mis recuerdos. Me evaden. Dejan testimonios de las personas que he conocido. Me dan seguridad.

La cuestión es, ¿cómo han llegado a ser míos los objetos que he coleccionado a lo largo de mi vida?, ¿cómo los escojo?, ¿Por qué?, ¿Qué características tendrán los próximos que escoja? Esto es lo que trataré de resolver en este blog.

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